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El PAIDI marcará la evolución de la economía verde en Andalucía hasta 2020

Plataforma PS20 PS10 de Abengoa en Sanlúcar la Mayor (Sevilla)

El Plan Andaluz de Investigación, Desarrollo e Innovación 2020, aprobado el pasado marzo por el Parlamento de Andalucía, es el principal instrumento de programación, coordinación y evaluación de la política de I+D+i en la región. Entre las prioridades para Andalucía recogidas en el PAIDI se encuentran las estrechamente ligadas al sector de las energías renovables, la eficiencia energética y la construcción sostenible.

En este sentido, el compromiso del PAIDI 2020 con la Estrategia RIS3 es de complementariedad, sinergia e integración, asumiendo los objetivos establecidos en la Estrategia de Especialización y proponiendo nuevas iniciativas encaminadas a facilitar un entorno favorecedor a la implantación de la misma.

El PAIDI 2020, como plan andaluz de I+D+i es bastante más amplio, y en él se han contemplado además de las prioridades para la especialización inteligente, otros ámbitos también prioritarios en el contexto de la innovación como son el apoyo a la investigación básica y la transferencia de conocimiento práctico al tejido productivo andaluz.

El Plan repara en la definición actual del sector verde en Andalucía, a través de un DAFO elaborado en base al informe “Andalucía ante los retos de la Política Industrial Europea 2020”, editado de Corporación Tecnológica de Andalucía. Así, entre las oportunidades más relevantes para el sector se define a "las energías renovables como potencial tractor de una industria auxiliar de tecnologías limpias en la región". Todo ello, auspiciado por una fortaleza localizada en la "disponibilidad de personal altamente cualificado en sectores vinculados a la economía verde y las energías renovables".

En materia energética, el PAIDI hace mención también a la Estrategia Energética de Andalucía 2020. Este plan deberá establecer las orientaciones para desarrollar la política sectorial en materia de ahorro y eficiencia energética, fomentando el uso de energías renovables y el desarrollo de las infraestructuras energética de Andalucía, con la finalidad de alcanzar un sistema energético suficiente, descarbonizado, inteligente y de calidad.

Siguiendo con esta línea, la EEA 2020 establece el volumen de incentivos necesario para potenciar la cooperación público-privada, así como la difusión y transferencia de resultados. De esta forma, se pretende intensificar la presencia de las empresas y centros de investigación andaluces en el exterior, apostando por aquellas tecnologías más innovadoras y que tengan unos altos flujos de retornos para Andalucía, caso por ejemplo de la energía marina, biorrefinerías, hidrógeno, almacenamiento energético y en general los energías renovables y las tecnologías de ahorro y eficiencia energética.

La Junta de Andalucía, en base a las indicaciones recogidas en el PAIDI, centrará sus actuaciones en las siguiente líneas estratégicas para el sector:

- Programa de dinamización de la integración de la energía renovable en los centros productivos de las empresas.

- Refuerzo de la presencia y de la competitividad internacional de la I+D+i andaluza.

- Aumento del nivel de cualificación del personal científico de la comunidad.

- Orientación de la I+D+i hacia los retos sociales andaluces como motor de cambio social y modernización de Andalucía.

- Facilitar un entorno innovador como ecosistema del sector empresarial y mejorar la eficacia y eficiencia de los agentes de transferencia del conocimiento para optimizar la efectiva circulación del conocimiento y su uso.

- Impulsar la investigación orientada y aplicada de carácter empresarial con especial atención a las PYME con objeto de incorporarlas al proceso innovador.

La necesaria alineación de los objetivos del Plan con la programación de la Estrategia Horizonte 2020, implementada por la Comisión Europea, así como las propias directrices del Gobierno andaluz de reorientar el tejido productivo sobre la base del conocimiento, establecen como objetivo deseable para 2020 que el gasto en I+D equivalga al 2% del PIB andaluz; alrededor de 1.786 millones de euros, sumando la inversión pública/privada y el presupuesto de las universidades andaluzas.