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Andalucía persigue para 2020 que el 25% del consumo eléctrico provenga de renovables

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La Estrategia Energética de Andalucía 2020 refleja el modelo energético que persigue la región, basado en el establecimiento progresivo de una economía baja en carbono y, en consecuencia, de gases de efecto invernadero. Este objetivo surge como respuesta a los grandes retos que plantea la Unión Europea: alta dependencia energética del exterior, crecimiento económico y competitividad de sus empresas y la protección del medio ambiente.

El documento recoge las líneas estratégicas que regirán la política del Gobierno andaluz en materia de energía durante los próximos años, encaminada hacia un modelo energético suficiente, bajo en carbono, inteligente y de calidad, sin perder de vista el horizonte posterior 2030-2050.

Andalucía, en el horizonte 2020, tiene en la energía una oportunidad de crecimiento, avanzando en la descarbonización y la suficiencia del sistema energético, intensificando el uso de las energías renovables, extendiendo la cultura y la mejora de la eficiencia energética, potenciando las actuaciones locales y la gestión colectiva de la energía y apoyando a las empresas y entidades en sus proyectos.

La Estrategia Energética de Andalucía 2020 propone actuar en todos los sectores de la sociedad andaluza: ciudadanía, empresas e industrias y administraciones. Es fruto de la experiencia y resultados obtenidos de las anteriores planificaciones energéticas, y ha sido elaborada mediante un proceso basado en la gobernanza, contando con la participación de los ciudadanos, los actores más representativos del sector y la Administración.

Los principios sobre los que se fundamenta la Estrategia y que conforman los compromisos para Andalucía en cuanto a su futuro energético son:

  1. Contribuir a un uso eficiente e inteligente de la energía, priorizando el uso de los recursos autóctonos sostenibles, así como los sistemas de autoconsumo.
  2. Situar a los sectores de las energías renovables y la eficiencia energética como motores de la economía andaluza.
  3. Garantizar la calidad del suministro energético, impulsando la transición de las infraestructuras energéticas hacia un modelo inteligente y descentralizado, integrado en el paisaje.
  4. Actuar desde la demanda convertir a la ciudadanía en protagonista del Sistema Energético.
  5. Optimizar el consumo energético en la Administración de la Junta de Andalucía, mejorando la eficiencia de sus instalaciones e incorporando criterios de gestión orientados al ahorro energético.

Basándose en los Principios, la Estrategia Energética de Andalucía 2020 marca cinco objetivos que permitirán conocer cuantitativamente el grado de adaptación del sistema energético andaluz hacia una posición más descarbonizada, dirigida a la ciudadanía, más eficiente, más renovable, con mayor calidad de suministro y con más valor añadido para la economía andaluza:

  1. Reducir un 25% el consumo tendencial de energía primaria.
  2. Aportar con energías renovables el 25% del consumo final bruto de energía.
  3. Autoconsumir el 5% de la energía eléctrica generada con fuentes renovables.
  4. Descarbonizar en un 30% el consumo de energía respecto al valor de 2007.
  5. Mejorar un 15% la calidad del suministro energético en la región.